Sí, el sensor CGM GS1 está diseñado para funcionar correctamente entre 5 y 40 grados Celsius. Cuando la temperatura es demasiado alta o demasiado baja, el sensor CGM GS1 puede mostrar niveles de glucosa anormales. Al salir de entornos con temperaturas extremas, el sensor CGM GS1 vuelve a funcionar con normalidad.